domingo, febrero 29

Esquiar 

Me levante a las 6:00 de la manana, una manana fria a -4 grados bajo cero para ir a Feldberg a aprender a esquiar con unos amigos. Habiamos quedado a las 7:00 en una gasolinera de la autopista. Tres venezolanos, dos espanoles y un aleman. Mas tarde, ya en las pistas se nos unirian el resto, cinco brasilenos, una polaca y dos holandeses.

Por el camino no pude dormir ni un minuto a pesar de no conducir porque los dos BMW y el Mondeo se lanzaron a mas 150kmph hacia las montanas. Algunos conductores parecen vacas locas. Al llegar a Titisee nos empezo el miedo. Estabamos asustados con la prediccion de -10 grados pero subiendo por las carreteras secundarias el termometro marcaba -12, y aun no habiasmo llegado a la cima. Como la temperatura llego a los -15 y seguia bajando los moviles de los venezolanos empezaron a sonar:

-Ni hablar, como llegue a -20 no bajamos del coche y nos volvemos a casa.

Menos 20. Estabamos preparados para el frio pero no para congelarnos. Afortunadamente al llegar arriba volvimos a los -12 y nos tranquilizamos. No parabamos de movernos y eso y la catorce camisetas interiores, las chaquetas y guantes especiales para esquiar, los gorros y las risas nos mantuvo en calor.

Solo otro amigo y yo no teniamos esquis propios y alquilamos unos alli mismo. Es curiorso lo idiota que te sientes cuando haces algo por primera vez. Novato total.

Alquiler: que tipo de esquies quiere?
Yo: Normales.
Alquiler: Normales?. Novato, no?
Yo: Si, eso, de novato

Luego contrate las clases, a pesar de ser caras son imprescindibles para no romperme la cabeza. Mis amigos salieron disparados para aprovechar la nieve de la manana y yo me quede con otros ocho novatos totales con cara de susto y un profe que hablaba menos que una maquina de tabaco. Dos horas de practicas en la que cualquier clase de orgullo desaparece de tu cara al ver como los ninos de menos de diez anyos lo hacen todo mejor que tu, mas rapido y con menos miedo. Lo primero que te ensenan es a parar y al principio no te sale, asi que te pegas un par de hostias como para renovar todos los dientes. Despues sabes parar pero no girar asi que cuando alguien se cruza en el camino paras antes de aplastarlo contra el suelo. Luego algo de comer con mis amigos y de nuevo a otra zona de aprendizaje, esta vez con un poco mas de pendiente. Solo habia que sortear unas balizas girando, solo. Le cogi el truco relativamente rapido a bajar, pero incomprensiblemente no a subir. Una maquina equipada de un pequeno motor gira unas cuerdas de abajo hacia arriba, solo hay que agarrarse y subir. Yo subia bien, pero el problema es que subia y subia y no me podia soltar porque el guante se quedaba atascado. Me cai cuatro veces al subir y en dos de ellas tuve que soltar el guante que siguio unido a la cuerda y para mas panico una vez se metio dentro de la maquina. Me veia apagando el fuego del motor y pagando la reparacion cuando afortunadamente volvio a aparecer por el conducto de salida. Al cogerlo solte el cable de corriente y se paro la cuerda con toda la gente agarrada a ella. Me senti como Mr. Bean en uno de sus gags. Aun asi, no fui de los mas torpes, varios del curso desaparecieron misteriosamente y al final solo quedabamos cuatro. El profesar propuso subir a la montana pero yo estaba asustado y no queria pagar un pase asi que desisti. La primera vez que intente esquiar fue en Suiza. Una amiga canadiense se ofrecio a ensenarme. Dijo que no era dificil, pero debe ser que en Canada aprenden a esquiar antes que a andar porque yo solamente aprendi a caerme de boca. Ademas las montanas de Suiza son pura pendiente, no aptas para principiantes. Lo mejor de aquel fin de semana fue la sauna y el banyo turco del Hotel (y la guerra de almohadas de cada noche).

Tras dar la jornada casi por terminada y liquidarme un cervezita contento de mi mismo por sobrevivir a las nieves, mis amigos empezaron a insistir en que bajase una vez. Y yo, que so un tigre sin miedo, cuando me pican y me tomo una cervezita soy capaz de lanzarme por el montblan. Me prestaron un pase y mi fue con cutro mas hacia arriba.

Ni siquiera consegui subir en el telesilla. La primera vez, delante de todos mis amigos y de trescientas personas mas de la cola fue coger la silla y caerme. Es que de silla no tiene nada, es solo un platito asesino y la salida esta llena de hielo para que te caigas mas facilmente. Todos mis amigos que no podian parar para ayudar se descojonaban por el camino hacia arriba. No hay problema, soy mas cabezon que Don Pimpon y lo volvi a intentar. Me cai otra vez. Si ya has hecho el ridiculo dos veces la tercera da igual, y a la tercera va la vencida. Consegui subir. Solo media montana para intentar encontrar a mi panda. Al bajar solo me cai dos veces. Soy un tio grande.

Al final de la jornada estaba vivo, calentito y habia aprendido muchas cosas:

-A no matarme al caer.
-A no matar a nadie cuando caigo.
-Que los del Snowboard odian los de los esquies y viceversa aunque nadie sepa porque.

Un grupo reducido festejamos el final del dia en una cafeteria con chimenea tomando chocolate con una porcion enorme de tarta de la selva negra. Comentamos las mejores jugadas. Mi caida doble en el plato-silla (lease tambien pato-silla), como Charly jugo a los bolos con otros esquiadores. Charly, que esta un poco gordito era la bola y los otros esquiadores caian nada mas empujarlos...

Al volver a casa no podia ni subir los escalones de la puerta. Ni siquiera se me paso por la cabeza salir de marcha. Al desnudarme descubri que tenia moratones por todo el cuerpo, hasta uno en el cuello. Me prepare un banyo que pasara a la historia. Luces apagadas, todo en silencio, velas, sales perfumadas y un libro. Estuve tanto rato que hasta se me arrugaron las unas. Vi la luna por la ventana de mi bano, estuve escuchando un rato la luz blanca que despide pero solo se oia el silencio.

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